Últimos temas
» — Dangerous Euphoria [+18] {Priv. Kotaro Hoshijiro}
Tea with milk, please (Priv. Trish) EmptyMiér Sep 18, 2019 12:31 pm por Natsume

» Entre copas y licores.- Privado.-
Tea with milk, please (Priv. Trish) EmptyLun Sep 09, 2019 12:16 am por Blitz Lohengrin

» Planes - Privado +18
Tea with milk, please (Priv. Trish) EmptyDom Sep 08, 2019 11:10 pm por Erik & Namor Warfield

» Boku no hero Academia Ultimate //Cambio de Botón
Tea with milk, please (Priv. Trish) EmptyMiér Sep 04, 2019 3:21 am por Invitado

» Deus Relinquit [Elite]
Tea with milk, please (Priv. Trish) EmptyJue Ago 29, 2019 8:39 pm por Invitado

» Juegos y drogas [tema libre]
Tea with milk, please (Priv. Trish) EmptyDom Ago 25, 2019 9:22 pm por Mako

» Fire Emblem Factions - Afiliación normal
Tea with milk, please (Priv. Trish) EmptyVie Ago 23, 2019 5:16 pm por Invitado

» Affection RPG —afiliación elite.
Tea with milk, please (Priv. Trish) EmptyMiér Jul 31, 2019 6:01 pm por Invitado

» Sᴀɪsɢᴀʟᴇ +18 [Éʟɪᴛᴇ]​​
Tea with milk, please (Priv. Trish) EmptyJue Jul 25, 2019 11:49 am por Chaos Bloom

» BLOOD MEMORIES [Élite]
Tea with milk, please (Priv. Trish) EmptyVie Jun 28, 2019 8:08 pm por Invitado

» Starcrossed Winners | Priv. Morgan
Tea with milk, please (Priv. Trish) EmptyMar Jun 25, 2019 12:20 pm por Ashley Luschek

» Lahnrix [Élite].
Tea with milk, please (Priv. Trish) EmptyLun Jun 24, 2019 3:00 pm por Invitado

» [ another way out | priv. hellen ]
Tea with milk, please (Priv. Trish) EmptyDom Jun 23, 2019 4:11 am por Ayumu & Nemuri

» Antes de la tormenta de Plomo -Priv
Tea with milk, please (Priv. Trish) EmptyDom Jun 23, 2019 12:01 am por Erik & Namor Warfield

» TÆNDING CITY ✦Elite
Tea with milk, please (Priv. Trish) EmptySáb Jun 22, 2019 2:50 am por Invitado

Tea with milk, please (Priv. Trish) 986VYjLhttps://i.imgur.com/EEmrEMA.jpg
Elite&Brothers

Tea with milk, please (Priv. Trish)

Ir abajo

Tea with milk, please (Priv. Trish) Empty Tea with milk, please (Priv. Trish)

Mensaje por Johan Christie el Dom Mayo 12, 2019 5:58 am

De vez en cuando ese gato gusta de probar cosas nuevas, de escurrirse en zonas nunca antes visitadas por su persona o simplemente intentar diferentes artes con tal de no aburrirse mucho en su día a día. Eso de pelear contra bribones en las calles, correr de los jueces de vez en cuando o ayudar a otros criminales a cumplir sus fechorías le era entretenido, no iba a negarlo, pero él necesita de otros estímulos para mantenerse y sentirse vivo en esa ciudad donde todo se veía muerto. No se sabe si esto tiene que ver con que ande vestido con una especie de kimono azul que cubre todo su cuerpo, incluido medias blancas y sandalias anticuadas. Parecía un monje de siglos atrás, cuando aun estaban moda; ahora no encajaba con nada en ese mundo cibernético y tecnológico que lo rodeaba.

Y mientras caminaba alegre por las calles, Johan observaba la mascara con cara de Doraemon que llevaba en sus manos, como un infante al poseer un juguete sin igual. Lo compró hace unos minutos de un carro mercadel, de esos que aun existían incluso hasta esos días. No le fue muy caro y no iba a robar a aquellos de empleo humilde, obteniendo ese "regalo" de forma justa. Dudaba encontrarse con aquella mujer pronto o en algún tiempo a venir, pero si pasaba ya contaba con ese premio por la derrota recibida en su competencia. Es un joven de palabra y, lo que es mas, está seguro que dicho premio gustara a esa joven de voz fría.

"Con lo que le dije la ultima vez quizás ahora intente asesinarme" pensó, continuando su camino hasta que paro de repente. Un local desprovisto de toda gracia en un mundo cibepunk resaltaba a su vista, digno mas de las épocas antiguas en el periodo feudal japonés. Johan arrimo ligeramente su cabeza confundido, para luego encontrarse riendo hasta que finalmente creer que era la mejor idea del mundo. Un clásica casa de servicios de té a la antigua, con todas las tradiciones que ese pais ya había perdido, tradiciones nunca entendidas por Johan al ser hijo de extranjeros.

quizás resultara aburrido o hasta poco interesante, pero la suerte de un gato negro siempre lo lleva por delante. Johan Christie crearía la suficiente fortuna en dicho lugar para entretenerse y seguro divertir un rato a quienes estén a cargo.

¿Hola?—luego de guardar la mascara dentro del kimono, el joven ingreso con rostro curioso dentro. El aroma a té, a lo añejo, la tradición y hasta un espíritu de armoniosa paz lo invadió apenas ingresó. Ya dentro consiguió ver a algunas mujeres vistiendo kimonos y yukatas, todas bien arregladas y con una sonrisa en sus rostros al atender a sus pocos clientes. Johan solo se acerco a la recepción, sonriendo como toda su vida para pedir el trato— Soy algo primerizo en esto de las casas de té, pero todo aquí se ve sensacional. ¿Tendrá alguna mesa para uno? Si es posible, me gustaría tener a una agradable, sonriente y muy carismática doncella para que aguante a este gato mientras le sirve del delicioso néctar de esta humilde casa—sentencio, como siempre sin saber que tanto de su habla era en serio y que parte si.

Vaya si obtendría diversión.
Johan Christie
Mensajes :
96
Edad :
24
Genes :
Kinetica
Sexualidad :
Heterosexual
Pareja :
¿Comida?
Pb utilizado :
Train Heartnet
Procedencia del PB :
Black Cat
Imagen Interior Mensajes (100x100) :
Tea with milk, please (Priv. Trish) HTI5lIN

Volver arriba Ir abajo

Tea with milk, please (Priv. Trish) Empty Re: Tea with milk, please (Priv. Trish)

Mensaje por Trisha S. Denver el Mar Mayo 14, 2019 4:26 am

—... Lo que uno tiene que hacer para poder tener una apariencia respetable...

En medio de sus cavilaciones, la joven ladrona se encontraba realizando su trabajo con suma tranquilidad. Tenía que admitir que la situación estaba siendo normal, aburrida en extremo por la poca cantidad de clientes que había en el sitio. Hombres ancianos que de vez en cuando venían a rememorar viejas costumbres centenarias, de esas que ya no se realizaban como antes. Era un lugar dentro de todo ese menjunje tecnológico que no sabía cómo afrontar, mostraba cierta fuerza de voluntad por no querer adelantarse en el tiempo como muchos de los negocios que copaban esa misma calle, aislada de todo y de todos.

No fue que se puso a escuchar una canción con su avanzado equipo de sonido portátil, ese que ocupaba en ambos oídos, una canción más vieja que el sol. Su mirada se desviaba en una antigua tonada que ahora mismo no estaba vigente, pero al menos pudo encontrarla en los muchos bancos de memoria que su maestro dejó a la deriva el día en que partió de este mundo como el infame que era, al menos, dejó un buen legado en medio de tanta basura. Absolútamente nada tenía que ver en su trabajo ni en el ambiente en el que trabajaba, pero ahora mismo necesitaba algún grito melódico que le levantara el ánimo: Ezma Redzepova era la mejor opción para eso.

Estaba relajada porque no era su turno para trabajar, y la patrona no parecía percatarse de lo que ocurría con ella. Vestida como el resto de los que estaban a su alrededor, con un kimono antiguo y sandalias de suela dura, la dama observaba el ir y venir de la poca clientela que frecuentaba este local olvidado por Dios. Pero fue cuando desvió su mirada a la puerta que sus ojos se abrieron de par en par. Ni el cantar de Ezma fue suficiente para calmar su arritmia.

—El gato de aquella vez...

Pasaron unas cuantas noches desde que se vieron ¿Por qué estaba en esa situación? ¡ESTE MALDITO GATO ESTABA EN SU CASA DE TÉ!

Respiró, dándose cuenta de que sus compañeras de trabajo la miraban raro, y parpadeó un par de veces para guardar la compostura dentro de su labor. No podía evitar sentir que algo incómodo podía pasar con él delante. Se quedó quieta, callada, y tomando su lugar apagó el reproductor de música. Buscó algo en lo que ocuparse para que no la manden a obedecer el recadito que dejó al grupo de meseras que, lejos de tenerlo en menos, lo miraban demasiado. Trisha lo ignoró totalmente, mientras trataba de pensar en alguna cosa para escapar del momento incómodo que estaba pasando, hasta que...

—Trish, cariño~ —... Maldita seas, vieja chancluda—, aquí un cliente requiere de atención personalizada ¿Podrías encargarte de eso?

Asintió más de una vez para confirmar su asistencia, respirando de manera pausada, pensando en que tenía que hablar o hacer algo para no verse como la antipática asesina a comparación de las demás meseras que, sonrientes, lo miraban ¡Madre del amor hermoso! Rogaba al cielo que no la reconociera, solo podía atinar a creer en que se iría y no volvería a verlo ¡Pero eso pensó hace unos días!

A ver, a ver ¿Qué pasó?

—Bienvenido a nuestra casa del té, mi nombre es Trisha, y lo acompañaré, tal como lo pidió —respondió con un tono de voz tranquilo y suave, a comparación de lo dura que había sido cuando le conoció—... Acompáñeme a su mesa, por favor, sígame.

No pudo ignorar el hecho de que ese chico llamaba la atención de la gente que estaba a su alrededor, era raro ver a un chico de su edad en un lugar frecuentado por personas mayormente adultas e incluso ancianas, seguramente fue por eso que las demás la miraban con cierto recelo al ser quién se encargaría de esta alma en desgracia. Por su parte, Trisha solo podía pensar en que la tierra la tragase, pero se quedó quieta.

—Espero que le agrade el servicio que prestamos, pasaré a explicarle —
Sabía estas cosas de memoria, pero no estaba de más explicar la situación, aunque era extraño para la clientela local que una extranjera conociera de estas cosas—: Cha-no-yu, es el nombre que se le da a la ceremonia antigua del té japonés, sin embargo, debido al paso del tiempo, muchas de las instrucciones de este arte se perdieron, pero se mantiene la esencia del respeto y la tranquilidad a la hora de servir el té, como parte de la experiencia y el aprendizaje que se nos ha inculcado a los que trabajamos aquí.

La ayudante que trajo los utensilios para el té sonrió, de una forma un tanto natural, aunque se la notaba algo ¿enojada?

Maldita sea, tendría que evadir al grupo de locas una vez termine esto.

—Como me he presentado, anteriormente, y por protocolo, me gustaría saber cuál es el nombre de mi contrario.

Ella sabía quién era, eso era lo más triste.

Tuvo tiempo de buscar información acerca del supuesto inocente al que salvó ese día.

De inocente no tenía un cabello, maldito gato.


adfasdfasdf
Trisha S. Denver
Mensajes :
15
Edad :
20 años
Genes :
Humana | Kinética
Sexualidad :
Heterosexual
Pareja :
Jaja salu2
Pb utilizado :
Saya Minatsuki
Procedencia del PB :
Black cat
Imagen Interior Mensajes (100x100) :
Tea with milk, please (Priv. Trish) Z9s3HCQB_o

Volver arriba Ir abajo

Tea with milk, please (Priv. Trish) Empty Re: Tea with milk, please (Priv. Trish)

Mensaje por Johan Christie el Mar Mayo 14, 2019 5:54 am

Lo primero que pensó el gato al ver quien seria la doncella que lo atendería, fue que era sin duda un gato negro muy afortunado. Ella era la única chica de todo ese establecimiento que no sacaba una sonrisa espeluznantemente natural al verlo o que no se lo había quedado mirando como si fuera la ultima botella de leche de la heladera. No es como si las otras chicas no fuera bonitas y todo eso, pero ese joven no es de los que gustan que se encaprichen a él o algo parecido. Ella no solo no lo había hecho, sino que de paso era lo suficientemente bonita como para disfrutar de su té en todo lo que se mantuviera ahí.

Lo segundo que pensó fue que le era familiar, de alguna forma desconocida. ¿La conocía?

¿Trisha, eh?—el chico la vio de arriba abajo, con la mano en la barbilla y un rostro singularmente serio, solo para luego continuar con una sonrisa y dar una palmada con sus manos a modo de aplauso—Si, creo que eres la indicada. Estoy a tu cuidado, Madame Trish—al decir esto hizo una reverencia con su cuerpo, apoyandose de forma exagerada. Era una vieja casa de tradiciones añejas, debería actuar como un Shogun anticuado para conmemorar la ocasión. Por mas que le fuera hasta a él ridículo.

La siguió hasta la mesa donde se colocaría junto a ella, en principio con sus manos detrás de su cabeza en una posición relajada. En su camino respondió a algunas de las sonrisas a su persona con otras sonrisas, mas luego paso a ignorarlas al ver le dolería la mandíbula si se pasaba enseñando los dientes a cada joven de ese local. Finalmente y llegados a la mesa, se sentó sobre sus rodillas como era antiguamente tradición y escondió sus brazos en las mangas de su kimono al crúzalas sobre su pecho.

Suena muy intrigante todo eso del Nu-Cha-Ko—siquiera fue capaz de recordar el nombre, repitiendo algo sacado de otro lado y con distinto contexto. Realmente era malo cuando se trataba de concentrarse en algunas cosas—¿Pero no seria mas emocionante si mantuvieran las tradiciones y de paso le agregan algo mas emocionante?  Por ejemplo, al momento de colocar los utensilios, pueden hacer algo como esto—el joven de improvisto tomo primero un palillo usado para revolver, colocó encima un platillo y encima de todo la tasa de té, para luego hacer girar el plato mientras mantenía el equilibrio de ambos sin que se cayeran al suelo. Tenia habilidad— Y Bibidi Babidi Boo, se hace magia—lanzo unos centímetros en el aire lo sujetado en su mano, acabando el plato enfrente,  la taza encima sin ninguna fisura y el palillo al final cayendo dentro de la tasa. Perfectamente equilibrado—¡Ta-da! Un juego de té listo para beber. Y si se caen al suelo y rompen todo, conseguirán unas risas del cliente y todos ganan de todos modos—sentencio, ignorando si tal acto provocaría alguna reacción negativa en aquella bonita y elegante joven de cabellos cortos.

A pesar de sus palabras, realmente se encontraba a gusto con ese servicio mas bien tradicional y alejado de volverse un circo para llamar la atención. Puede ser un chico que controla la electricidad y con un brazo de chatarra, pero no es muy fanático del siglo actual. Le gusta lo antiguo, lo que se mantiene con alma y corazón al ser reticente al cambio de época. Un negocio como este que se mantiene con su orgullo y no intenta ser una versión barata de su tradición, le parecía mejor que cualquier otro intento de imitación ciberpunk.

Johan, amigo de los gatos, pateador de perros profesional y alguien que suele meterse en problemas cada dos por tres—declaro, apoyando su barbilla en ambas de sus manos, con ese semblante tranquilo y carismático de siempre—¿Algún sobrenombre interesante a parte de Trish? ¿Trish "La Maldita Servidora de Té"? ¿Trish "Destructora del Café"? ¿Trish "O tomas mi té o te doy un Cha-No-Yu en toda tu cara?— de milagro se acordó del nombre, lo justo para una de sus usuales bromas. Escuchó a algunas de las chicas reír por sus palabras y sus ademanes, mas quien sabe si conseguiría alguna respuesta de parte de su anfitriona—¿Has estado en esto durante mucho tiempo? ¿Tienes algún hobbie extra?

Johan Christie
Mensajes :
96
Edad :
24
Genes :
Kinetica
Sexualidad :
Heterosexual
Pareja :
¿Comida?
Pb utilizado :
Train Heartnet
Procedencia del PB :
Black Cat
Imagen Interior Mensajes (100x100) :
Tea with milk, please (Priv. Trish) HTI5lIN

Volver arriba Ir abajo

Tea with milk, please (Priv. Trish) Empty Re: Tea with milk, please (Priv. Trish)

Mensaje por Trisha S. Denver el Dom Mayo 19, 2019 12:58 am

Tic nervioso...

Sus ojos se entrecerraron ligeramente después de su contrario hiciera gala de sus habilidades circenses. Lo triste y gracioso de toda esta situación radicaba en que, de alguna manera, esto se le estaba yendo de las manos. Suspiró silente, no solo porque este chico estaba insultando abiertamente tradiciones milenarias en una casa de té. Era una ceremonia que requería un respeto total.

Sonrió con los ojos cerrados, pensando en la mejor manera de arrojarle el agua hirviendo a la cara sin que la culpen de agresión. Miró a su alrededor para ver si había alguien prestando atención, y solo pudo ver de lejos a un par de compañeras que se reían de la situación. Era un cliente joven, podía traer a sus conocidos o amigos de su edad a la casa de té y este lugar tendría un poco más de ingresos, ese era el pensamiento de todas ellas. Pero Trisha, que no era estúpida en lo absoluto, sabía que este chico no era el trigo limpio que aparentaba ser detrás de esa sonrisa de niño bueno.

Un pasado bastante cargado de delitos menores lo convirtieron en una molestia para el juzgado, poniendo un precio sobre su cabeza, no tan alto como el precio que ella tiene, pero sí era considerable. Johan Christie era un dolor de cabeza para los del alto mando, aunque no podía ser demasiado doloroso como ella sí lo era. Desconocida y sin nombre, así quería mantenerse. Pero no... Este pendejo podría poner en riesgo ese anonimato que mantenía a rajatabla. No quería pensarlo demasiado, pero estaba en problemas si tan solo él supiera de quién se trataba, aunque ¿Cómo se daría cuenta de algo así? No parecía ser una persona tan inteligente como para percatarse en detalle de algo semejante. Estaba a salvo ¿de momento? Seguramente.

—¿Cómo me dicen? —Apoyó los codos sobre sus rodillas y se acercó, con una tierna y espeluznante sonrisa en la cara—... Me dicen Trish, la asesina de los amigos de los gatos.

El miedo que daba su respuesta y el siseo aterrador de las últimas palabras se esfumó como por arte de magia, comportándose como una dama en un abrir y cerrar de ojos. Había sido inconsciente, mostró ese lado crudo que la caracterizaba como la persona antipática que ella misma era. En resumen: mostró su verdadero lado por unos instantes. Recobró su compostura normal al instante, producto de sus muchas falsedades, y respondió su pregunta con toda la paciencia del mundo, sin querer ahondar en detalles.

—Tengo una vida aburrida de empleada, salgo de aquí y mi casa es mi siguiente vida, nada más, señor Johan —Llamarlo así le dio urticaria—. Algún día tendría que dejar el lugar, pero no me veo en otro trabajo que no sea este ¿sabe usted? —Bueno... esa parte sí era verdad—¿Y usted? ¿Qué clase de actividades realiza? Imagino que meterse en problemas no debe ser algo precisamente quieto y tranquilo.

No quería ahondar demasiado en el detalle, pero sí quería vengarse por haberla llamado gorda en ese momento. No era un cliente, no sabía si iba a pagar lo que gastase aquí o qué, pero por las dudas lo atendería. Sirvió con ceremonioso respeto el agua hirviente en la taza de porcelana, con una mirada más relajada por ese extraño cariño que le tenía a su labor, ese que le conectaba con la vida normal que hubiese querido tener pero ahora le es imposible.


adfasdfasdf
Trisha S. Denver
Mensajes :
15
Edad :
20 años
Genes :
Humana | Kinética
Sexualidad :
Heterosexual
Pareja :
Jaja salu2
Pb utilizado :
Saya Minatsuki
Procedencia del PB :
Black cat
Imagen Interior Mensajes (100x100) :
Tea with milk, please (Priv. Trish) Z9s3HCQB_o

Volver arriba Ir abajo

Tea with milk, please (Priv. Trish) Empty Re: Tea with milk, please (Priv. Trish)

Mensaje por Johan Christie el Mar Mayo 21, 2019 4:56 am

Por unos segundos quedo completamente callado, con sus ojos abiertos tras escuchar el apodo con el cual ella misma se presento. Lo tomo desprevenido con semejante nombre, con la boca abierta y sin duda no se esperaba esa escalofriante sonrisa en sus labios, helada al punto de dejar sus pelos aun mas parados. Esa jovencita ocultaba un lado misterioso como maquiavélico, capaz de hacerlo arrepentir de sus palabras. Todo esto por unos cortos segundos, hasta que luego de pensarlo bien, Johan soltó una carcajada que debió ser escuchada en cada rincón de esa casa de té, soltando hasta lagrimas de lo tan divertido de todo ello.

Oh, entonces tendré que tener cuidado con esta minina asesina—limpiándose las lagrimas de alegría de sus ojos, Johan paso de improviso a mandar su mano encima de la cabeza de aquella muchacha, dándole dos ligeros revolteadas a su cabello como si fuera un gato al cual acariciar su pelaje—Esta casa esta llena de asesinas mortíferas de gatos, voy a tener que tener cuidado. ¿Acaso has envenenado el té?

Escuchó a continuación sus palabras referidas a esa "vida aburrida" llevada ahí, a lo cual le daba razón en un cincuenta por ciento. Si bien no es el tipo de vida que él viviría, al menos Trish se mantiene lejos de esa conflictiva y llena de pleitos gran ciudad. Neo Tokio es peligrosa, mortífera en cada esquina y cualquiera seria victima de sus sombras si se adentraba demasiado. Esa jovencita, algo aterradora quizás, contaba con una vida aburrida pero normal, con amigos normales, clientes normales y tal vez hasta amantes normales. En como se mantuviera a ello, a seguir siendo una simple dama del té que alegra a sus comensales, ningún peligro correría.

Le tranquilizaba y, hasta cierto punto, muy en el fondo de su ser, envidiaba una vida tan tranquila y sin un precio por su cabeza.

Una vida digna de vivirla, la verdad—alegó con sinceridad, agarrando de la taza de té con su articulación biónica—Una jovencita tan bonita y con un rostro tan limpio pertenece a este lugar, Trish. Deberías disfrutarlo mucho. Además—le dio un sorbo al té, soltando luego un ligero ruido de placer en su paladar—, ¡lo haces excelente! ¡Es el mejor té que he probado en mi vida!—alegre era su voz al decir tal verdad, pues continuo bebiendo poco ha poco hasta que volvió a pedir un poco mas.

Continuando esa tradición, Johan decidió quedarse pensando unos segundos antes de responder a su ultima pregunta respecto a él mismo, pues es de los que gusta inventarse todo tipo de historias a la hora de mentir acerca de sí.

Tengo la peligrosa, exótica y fantástica vida como…vendedor de…—mando su mano a dentro de su kimono, tocando algo que le dio su idea final—…mascaras. Vendo mascaras infantiles, eso mismo. Las hago en casa y luego me encargan por pedido para llevar el encargo a su domicilio. Con toda la tecnología de hoy, es una suerte que la gente siga gustando cosas practicas y hechas a mano—intentando probar su punto, Johan quitó la mascara de Doraemon de sus ropas, presentándola frente a los ojos de Trish— Este es un encargo muy especial, de una persona que debo encontrar—se rió ligeramente, recordando a aquella ladrona y, que a pesar de su mascara y cambiador de voz, sabia que ella deseaba obtener su recompensa por ganar su competencia— Ella sin duda va a decir que no lo quiere o algo así, pero estoy seguro que se muere por tenerlo en sus manos y usarlo. Es alguien que tiene toda la pinta de ser una gruñona de cuidado, muy seria y seguro me rompería el cuello si tiene la posibilidad…,pero era toda una gata adorable e infantil. Debiste ver como actuó cuando supo que obtendría la mascara por vencerme en una apuesta.

Se rió de nuevo, recordando toda esa noche al tiempo en que degustaba el té. ¿Dónde será que aquella gata ladrona se encontraba ahora?
Johan Christie
Mensajes :
96
Edad :
24
Genes :
Kinetica
Sexualidad :
Heterosexual
Pareja :
¿Comida?
Pb utilizado :
Train Heartnet
Procedencia del PB :
Black Cat
Imagen Interior Mensajes (100x100) :
Tea with milk, please (Priv. Trish) HTI5lIN

Volver arriba Ir abajo

Tea with milk, please (Priv. Trish) Empty Re: Tea with milk, please (Priv. Trish)

Mensaje por Trisha S. Denver el Dom Mayo 26, 2019 3:44 am

Iba a matarlo, literalmente. Sus ojos buscaban puntos débiles para clavarle un par de palillos chinos para darle fin a su vida,podía sentir en ese momento esas ansias grandes de querer asesinarlo por causa de esa irreverencia tan increíblemente mostrada en momentos donde la ceremonia era más que bienvenida. Sin embargo, sabía que tenía que controlarse para no poder desatar esas ganas instintivas. Sabía que su lado maníaco y malo no podía salir en momentos así. No tenía alternativa, solo tenía que mantenerse a raya con el semblante tranquilo y sencillo de una simple camarera.

O al menos eso intentó, hasta que logró ver la máscara de Doraemon que ese chico mostró. Mentiroso como él solo, sabía a la perfección que se refería a ella, y que esa máscara era el pago por la batalla que ella logró ganar en esos momentos donde él había sido desafiado para poder salir más rápido del problema.

Estúpido ¡Desgraciado! Activó ese instinto de querer sacarle algo que ella siempre anheló de niña. Amaba las máscaras de gato, pero en particular, amaba ser la extraña otaku que mostraba ese fanatismo por las cosas viejas, los cómics del siglo pasado, las grandes historias de series anime que podían encantar a los niños de edad preescolar de sus tiempos. Trisha amaba Doraemon, era una historia de las pocas que podía ver en su casa cuando no tenía que ser forzada a estudiar o trabajar en el arte del asesinato de las personas, simbolizaba una de esas historias que siempre quiso protagonizar, al igual que la serie conocida como Black Cat. De allí sacó el nombre del gato negro que ella tenía de mascota.

¡Ah, recuerdos hermosos! Historias viejas que todavía almacena en su habitación, esas que solo podía amar en secreto y en silencio porque nadie estaba para compartirlas con ella, pero eso era lo que menos le importaba.

¡Volviendo al presente! No supo cómo fue que tomó la máscara de las manos ajenas sin pedir permiso, ni siquiera meditó en las consecuencias que sus acciones traerían, ni tenía en cuenta la cantidad extraña de testigos que, absortos ante las acciones de la muchacha, exclamaron un ligero "ooooh~" que parecía típico de las antiguas series americanas con audiencia fingida. Sus ojos se clavaron en esa máscara perfecta, era resistente y sólida, no podía degradarse con facilidad, y estaba perfectamente pintada ¡Toda una obra de arte de colección! Seguramente la habría robado...

Pero como dice el dicho: Ladrón que roba a ladrón, tiene cien años de perdón.

Sus ojos se volvieron a clavar en el sujeto con una sonrisa inocentona y tierna, una que era capaz de mostrar una contraria actitud en comparación a lo que había hecho. Estaba algo loca, lo sabía, y sabía perfectamente que se jugaba el cuello con lo que estaba por hacer, pero no le importaba. Era una reliquia que quería tener guardada en su colección, después de todo, pera para ella... solo que él no lo sabía directamente. Fabricante y vendedor de máscaras ¡JA! Eso nadie se lo puede creer.

—Supongo que a tu amiga le podrás dar otra máscara, porque esta es muy bonita ¿Sabes? —Su mirada felina brilló como si se tratase de una niña pequeña, pero bien peligrosa, más de lo que ella hubiese querido demostrar—. No te preocupes, la cuidaré perfectamente bien, solo tendrás que conseguir otra para la chica que describiste, porque esta me la quedo yo.

Y sin decir más palabra, se levantó de su lugar con una sonrisa ganadora.

—Si tanto te costó, considéralo como pago por los servicios que se te prestaron aquí ¡Disfruta del té! ya sabes cómo servirte y demás, no necesitas instrucción alguna.

La mirada de sus iguales, de los clientes, de todos, se fijaron en la impertinente joven que estaba a punto de perder su trabajo por causa de una simple máscara de gato caricaturesco, pero valía cada maldito regaño que pudiese llegar a recibir de parte de las arpías de sus compañeras.


adfasdfasdf
Trisha S. Denver
Mensajes :
15
Edad :
20 años
Genes :
Humana | Kinética
Sexualidad :
Heterosexual
Pareja :
Jaja salu2
Pb utilizado :
Saya Minatsuki
Procedencia del PB :
Black cat
Imagen Interior Mensajes (100x100) :
Tea with milk, please (Priv. Trish) Z9s3HCQB_o

Volver arriba Ir abajo

Tea with milk, please (Priv. Trish) Empty Re: Tea with milk, please (Priv. Trish)

Mensaje por Johan Christie el Mar Mayo 28, 2019 6:14 am

No sabe como ni saben el momento, pero ahora la dichosa mascarita desapareció de sus manos y fue a parar a los gráciles dedos de quien él creía era una modesta y para nada rara servidora de té. Ocurrió en un parpadeo o menos, como un rayo hecho mujer capaz de moverse con tal velocidad pero el silencio de un templo, despojando al ahora confundido rufián como un gato tras ver desaparecer aquella luz roja con la cual jugaba en la pared.

"Menuda chica" pensó, atendiendo a sus palabras y sus formas de alejarse ante el ojo incrédulo de tanto la clientela como las empleadas del té. ¿Tanto era su anhelo por una mascara como aquella? La verdad es que en otra ocasión Johan no tendría problemas en regalar tal objeto, pero del lugar donde la compro esta era la ultima de su clase, quien sabe cuando volverían a hacer otra. Lo lamentaba, pero esa mascarita se iría con él hasta el dia en que encontrara a aquella ladrona.

Tal vez ese DIA llegara mas rápido de lo esperado.

Normalmente soy de aceptar cualquier trato que involucre cosas gratis, amiga, pero hoy tendré que rechazar tu propuesta—declaró el gato, volviendo a adoptar un rostro mas calmo a comparación a la imagen estupefacta dejada anteriormente debido al actuar de esa chica. Se levantó aun con su tasa de té en su mano y, mientras la bebía, dio un salto de metros para llegar hasta donde ella cuando intentaba huir. Tapaba su camino ante la puerta de salida mas próxima—Este té es demasiado delicioso para ser gratis, y yo no tengo la habilidad para servirme a mi mismo. ¿Qué me ves? ¿Cómo una persona normal y formal?

La gente estaba consternada, notablemente pálida ante tal espectáculo nunca visto en un establecimiento con tan poco para contar al ser mas visitado por gente vieja o sumamente tranquila. Obviamente no solo Johan era el centro de atención, sino también aquella joven de cabellos cortos, reacia a devolver una mascara no perteneciente a ella para sorpresa de sus compañeras. ¿una cara no vista por nadie mas? ¿un lado tierno pero violento oculto entre capas de sonrisas falsas? Un caso para ser estudiado en todo su esplendor por algún experto en la materia, pero no por Johan que poco le importaba si era un bicho raro o no, especialmente cuando él gobierna por sobre encima de los raros al ser el mas raro de todos.

Camino a su costado, observándola con una sonrisa de complicidad e igual de felina.

El caso es, ladrona de mascaras y servidora profesional a tiempo completo de té, Trish, que en verdad deseo darle esa mascara en especial a esa chica que te comente. Nada personal, solo que un gato en contraria a un perro siempre cumple con sus demandas; yo obviamente soy un gato—declaró, bebiendo finalmente todo el contenido de su taza para hacer girar la base su dedo índice del brazo no robótica— Te considerare un ratón al cual atrapar si no me lo deseas dar, compañera. No te lo voy a dejar fácil ahora que note que tienes cierta agilidad—sentencio.

Dicho aquello, el joven dejo la taza a un costado en una mesa y, con la mayor sopesa de todos los presentes, arremetió al frente en un intento, algo cómico por la razón, de secuestrar de las manos contraria la tan preciada mascara del gato cósmico. Johan no buscaba tocar el cuerpo o siquiera empujarla a ella, solo ir directo a por ese objeto tan importante. Incluso si ella le esquivaba, ya sea de una forma u otra, ese gato la perseguiría por todo el local de ser necesario, siempre con el fin de finalmente robarle aquel tesoro.

Y mientras, todo el resto seguía con la boca abierta sin ser capaces de creer el espectáculo montado entre ese par.
Johan Christie
Mensajes :
96
Edad :
24
Genes :
Kinetica
Sexualidad :
Heterosexual
Pareja :
¿Comida?
Pb utilizado :
Train Heartnet
Procedencia del PB :
Black Cat
Imagen Interior Mensajes (100x100) :
Tea with milk, please (Priv. Trish) HTI5lIN

Volver arriba Ir abajo

Tea with milk, please (Priv. Trish) Empty Re: Tea with milk, please (Priv. Trish)

Mensaje por Contenido patrocinado

Contenido patrocinado

Volver arriba Ir abajo

Volver arriba


 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.